Todo founder en etapa temprana termina, tarde o temprano, mirando la misma celda del spreadsheet y murmurando: “Ok… ¿cuánto pedimos?”. Ahí empiezan las búsquedas nocturnas en Google, los hilos de Slack a punta de café y el inevitable ping-pong mental entre el miedo a la dilución y el miedo a quedarte sin caja.
Pero obsesionarse con un solo número hace que se pierda el juego grande. El objetivo real no es “elegir una cifra”: es
conectar capital con momentum. Diseñar un plan de financiamiento que impulse la estrategia de tu startup, valide tus supuestos y convierta la incertidumbre en crecimiento real de ingresos. Cuando ese encaje está bien, el “número” aparece casi solo dentro de tu modelo financiero. Cuando está mal, el riesgo es doble: o te quedas corto y te “mueres de hambre” (levantas poco), o terminas con obesidad de cap table (levantas demasiado). Ninguna se ve bien en las slides del pitch deck.
Esta guía aborda el problema como lo haría un inversionista: desde primeros principios, no desde mitos. Vamos a recorrer:
- Por qué los hitos son tu punto de partida
- Proyectar el camino hacia los hitos: construir tu modelo financiero
- Calcular el capital necesario a partir del forecast financiero
- Gastos totales vs. net burn: cómo elegir tu estrategia de financiamiento
- Los riesgos: levantar de más vs. levantar de menos
- Comparar escenarios de fundraising: rondas grandes, lean o híbridas
- Tips prácticos: generar ingresos temprano para reducir la necesidad de capital
- Por qué importa el modelado flexible de escenarios
- Usar tu modelo financiero en negociaciones con inversionistas
- Plantillas listas para usar de modelos financieros
Al final, tendrás un marco práctico —y un par de comentarios irónicos para mantener el ánimo— para decidir cuánto capital levantar, por qué y bajo qué términos vas a poder vivir mañana en la mañana. ¿Lista/o para reemplazar el “a ojo” del fundraising por estrategia disciplinada? Vamos.